Wanda Nara escribió la palabra “Tóxica” en su Lamborghini rosa.

Wanda Nara escribió la palabra “Tóxica” en su Lamborghini rosa.

Wanda Nara tiró la bomba: agarró un aerosol y, sin miedo al rayón millonario, escribió la palabra “Tóxica” en su Lamborghini rosa. Todo quedó registrado en un video que subió a sus redes, mientras de fondo sonaba el adelanto de su nuevo tema musical. Sí, Wanda vuelve a cantar, y como siempre, lo hace pegándole al corazón de sus ex.

La letra que apunta directo

“Tóxica, Tóxica, le gusta que yo sea una tóxica.
Que lo ame y lo bloquee porque soy tóxica”,
recita la empresaria en la canción.

No hace falta ser Sherlock para imaginar a quién va dirigido. Muchos ya la leen como un misil directo a Mauro Icardi, su marido y ex, su compañero y verdugo en un ida y vuelta interminable. Otros sospechan que tiene algo de L-Gante, ese capítulo de verano con olor a cumbia villera y flow de celos.


De San Fernando a Europa: la novela de Wanda

Wanda Nara es, antes que nada, una cronista de su propia vida. Nació en 1986, en Boulogne, y desde muy chica entendió que en la Argentina, si no hacés ruido, no existís.

Los primeros pasos

Su debut mediático fue explosivo: un romance breve y mediático con Diego Maradona allá por 2006, que la puso en todas las tapas. Esa relación le abrió la puerta a un primer gran escándalo y la catapultó al círculo del espectáculo.


Maxi López, la primera gran historia

En 2008 se casó con Maxi López, jugador de fútbol. De esa relación nacieron tres hijos: Valentino, Constantino y Benedicto. El matrimonio fue tormentoso y terminó con acusaciones cruzadas, infidelidades y una separación mediática que fue combustible para los programas de chimentos durante años.

La ruptura dejó heridas y un apodo que sigue hasta hoy: “el WandaGate”. Maxi nunca le perdonó que, tras separarse, ella comenzara una relación con su amigo y compañero de equipo, Mauro Icardi.


Mauro Icardi, la novela interminable

La pareja con Icardi empezó con escándalo internacional. En 2014 se casaron en Buenos Aires y se convirtieron en el dúo más comentado de Italia: lujos, reality, hijos (Francesca e Isabella) y contratos millonarios.

Pero la historia nunca fue lineal: infidelidades, reconciliaciones, rumores y la bomba más reciente: el divorcio en Milán en mayo de 2025. Y sí, Wanda llegó a esa audiencia manejando el mismo Lamborghini rosa que alguna vez fue de Icardi. Pura provocación.


L-Gante y el capítulo barrial

Entre los idas y vueltas con Mauro, apareció L-Gante. Fue más un “me hago querer” que un noviazgo formal, pero los besos, los videoclips y las apariciones públicas alcanzaron para prender fuego los programas de espectáculos. No duró mucho, pero sumó otro capítulo a la novela.


Los hijos, su centro de gravedad

Hoy Wanda es madre de cinco hijos:

  • Valentino, Constantino y Benedicto (con Maxi López)
  • Francesca e Isabella (con Mauro Icardi)

Ellos son, según dice, su prioridad. Pero su vida pública se alimenta del show que no termina nunca.


“Tóxica”: el single que lo dice todo sin nombrar a nadie

El título no es casual. Es un autorretrato y, al mismo tiempo, un misil teledirigido. Wanda no pide disculpas ni disimula. Si hay algo que siempre supo hacer, es convertir sus escándalos en capital mediático.

Lo de escribir con aerosol el título de su tema en su Lamborghini rosa es casi un manifiesto: Wanda vive de eso, de provocación y show.


Wanda, la marca

En 2025 Wanda es mucho más que la mujer que un día salió en la tele. Es empresaria, representante de futbolistas, figura televisiva, influencer, madre, y ahora cantante. Le saca jugo a cada momento de su vida, y “Tóxica” es solo la última página de un libro que se sigue escribiendo.


Pregunta para el lector:
¿Esto es música o marketing? ¿Se está vengando con arte o simplemente sabe cómo seguir facturando con su vida privada?