La historia de la Copa del Mundo de Fútbol

Recorremos los que fue cada copa mundial desde 1930 a 2018, donde se organizaron y cuales fueron las selecciones campeonas.

URUGUAY 1930

La primera Copa Mundial de la FIFA fue única. Disputada íntegramente en Montevideo, la capital uruguaya, la edición inaugural de la prueba reina dejó numerosos detalles muy curiosos para el aficionado moderno: cuatro selecciones llegaron en el mismo barco, un estadio aún estaba en obras y un futbolista manco anotó en la final. En cualquier caso, el torneo acabó con el derroche de alegría habitual. El país decretó festivo nacional después de que la Celeste se convirtiera en la primera campeona del mundo tras derrotar 4-2 a su vecina Argentina.

ITALIA 1934

Italia, anfitriona del certamen, se convirtió en la primera ganadora europea de la Copa Mundial de la FIFA, una competición que apenas echaba a andar y que celebró su segunda edición en 1934.

Fue una copa mayor escala que el de cuatro años atrás: contó con ocho ciudades sede en lugar de una y varias emisoras de radio comentaron los partidos en directo para sus oyentes en doce de los países participantes. Eso sí, al igual que sucedió en Uruguay, la selección anfitriona fue la que se llevó el preciado botín. Los goles de Raimondo Orsi y Angelo Schiavio permitieron a la Italia de Vittorio Pozzo remontar contra Checoslovaquia en la final de Roma y acabar ganando 2-1.

Tras el éxito de la primera Copa Mundial de la FIFA, se disputó una fase preliminar con 32 selecciones para determinar las 16 finalistas. Italia también tuvo que jugar esta eliminatoria para participar en su propio torneo —un caso único en la historia— y se clasificó gracias a su triunfo sobre Grecia. México, por su parte, protagonizó otro hito extraordinario: viajó a la fase final pero no disputó ni un solo partido. Pese a haber sellado inicialmente su billete al vencer a Cuba, una tardía solicitud de Estados Unidos provocó que el combinado mexicano tuviera que disputar otro choque clasificatorio nada más llegar a Roma, en el que cayó 4-2.

Uruguay, que defendía el trono, fue la ausencia más destacada de entre todas las selecciones presentes. Rehusó participar en represalia por la negativa de Italia a viajar en 1930, un hecho que le valió una página en la historia de los Mundiales al convertirse en el único campeón que no defendió su condición. Los representantes sudamericanos que se embarcaron en la larga travesía regresaron muy pronto a casa, puesto que Argentina y Brasil, que no viajaron con sus mejores equipos, perdieron en primera ronda ante Suecia y España, respectivamente.

FRANCIA 1938

Con la sombra de la guerra amenazando a Europa, la tercera edición de la Copa Mundial de la FIFA se celebró en un contexto desolador. Sin embargo, el fútbol —y en particular el llamativo estilo que desplegó Brasil— ofreció un rayo de luz al público francés durante los 15 días que duró el certamen. Italia, la mejor selección y la más consistente, se proclamó campeona con merecimiento.

Además del seleccionador Vittorio Pozzo, en el combinado italiano quedaban cuatro supervivientes del equipo campeón en 1934. Dos de ellos, Giuseppe Meazza y Giovanni Ferrari, destacaron por encima del resto junto con el delantero estrella Silvio Piola, autor de un doblete en el triunfo por 4-2 sobre Hungría en la final. Esta victoria convirtió a los Azzurri en la primera selección en revalidar el título.

BRASIL 1950

Durante la II Guerra Mundial, el Vicepresidente de la FIFA, el italiano Ottorino Barassi, escondió el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA en una caja de zapatos debajo de la cama y así evitó que cayera en manos del ejército de ocupación.

La fase de clasificación se convirtió en una especie de farsa, en la que se retiraban equipos que ya habían conseguido clasificarse, y equipos que ya habían quedado eliminados recibían ofertas de plazas para la final. La India se retiró de la competición porque la FIFA no permitió que el equipo jugara descalzo. Así las cosas, sólo trece selecciones participaron en la fase final. La Copa Mundial de la FIFA volvió a celebrarse y Uruguay se alzó con la victoria en “la final que no fue una final”.

Sin embargo, antes de que ésta tuviera lugar, Estados Unidos venció a Inglaterra por 1-0 en Belo Horizonte y la selección no profesional de Suecia se impuso a Italia por 3-2 en Sao Paulo.

La competición se organizó en forma de liguilla, y Brasil, España, Suecia y Uruguay quedaron como últimos contendientes al título. En el encuentro con Uruguay, Brasil necesitaba únicamente un empate para alzarse con el trofeo, pero perdió por 2-1 ante la hinchada de 174.000 espectadores que se dieron cita en el estadio carioca de Maracaná.

SUIZA 1954

Cuatro años después del frenesí vivido en el estadio de Maracaná, el trofeo Jules Rimet volvió a Europa, al ambiente mucho más tranquilo de Suiza. Sin embargo, el terreno de juego fue escenario de un espectáculo apasionante.

Hungría era la gran favorita. En su alineación aparecían los nombres de Puskas, Bozsik, Kocsis y Hidegkuti, un equipo que no había conocido la derrota en 28 partidos internacionales y que se había colgado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Sin embargo, después de la tristemente famosa “Batalla de Berna” contra Brasil, que se saldó con tres jugadores expulsados y una auténtica pelea en los vestuarios entre los miembros de ambos equipos, los húngaros perdieron el norte.

En el partido de la final contra Alemania, a la que ya había derrotado previamente con un 8-3, la selección húngara acabó perdiendo por 3-2, a pesar de haber mantenido una ventaja de 2 a 0 en el marcador.

En 1954, la Copa Mundial de la FIFA que se celebró al pie de los Alpes suizos escaló nuevas cumbres. En la fase de clasificación participaron más países que en cualquier Mundial anterior. Con la fundación de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) en 1954, la Copa Mundial de la FIFA también incluyó a las selecciones nacionales de Corea y Japón. Con ellas, y con la inclusión de la selección de Egipto, este evento deportivo asumió una auténtica representación mundial.

SUECIA 1958

Los días largos y soleados del verano sueco brindaron el contexto ideal para el primer triunfo de Brasil en la Copa Mundial de la FIFA en 1958, cuando un tal Pelé, con apenas 17 años, se presentó ante los aficionados al fútbol de todo el planeta. Brasil, que había encontrado una novedosa disposición táctica y contaba con dos talentos formidables en ataque —Pelé y Garrincha—, derrotó 5-2 a Suecia en la final disputada en el Estadio Rasunda, y se convirtió en la primera selección en conquistar el trofeo en un continente distinto al suyo.

CHILE 1962

Siempre se había considerado que los duelos entre Brasil y Chile estaban muy descompensados. Un apacible día de invierno en Santiago, y una semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 1962, fueron el escenario de esta rara excepción.

La expulsión de Garrincha en aquel partido le impedía jugar la final. Sin embargo, los aficionados chilenos estaban tan encandilados con el extremo que, junto con el presidente de Chile, Jorge Alessandri, impulsaron una petición para que se le permitiera disputar el choque decisivo. Finalmente, Brasil revalidó la corona mundialista con un triunfo convincente por 3-1 sobre Checoslovaquia.

INGLATERRA 1966

Inglaterra, que jugaba ante su público y ante su aficionada más ilustre, la reina Isabel II, se encontraba en una situación similar a la de Brasil en 1950. Su deseo no era otro que ganar la Copa Mundial en casa, en este caso, en Wembley. Pese a estar decididos a evitar su particular Maracanazo, los ingleses se enfrentaban en la final a la República Federal de Alemania, un equipo al que le gustaba dar la campanada, como había demostrado contra Hungría en 1954.

Wolfgang Weber evitó que los anfitriones se proclamaran campeones al término del tiempo reglamentario gracias a su gol en el último minuto, que subió el 2-2 al marcador. Geoff Hurst, que ya había visto portería en los primeros 90 minutos, marcó dos goles más en la prórroga. El primero de ellos fue el más polémico en la historia de las finales de la Copa Mundial: un potente disparo que golpeó en la parte inferior del travesaño y que botó sobre la línea de gol, según los alemanes, o un poco más allá, según los ingleses y, lo más importante, según el juez de línea soviético.

El triunfo otorgó a Inglaterra su única Copa Mundial hasta la fecha, y Hurst sigue siendo el único jugador en haber firmado una tripleta en la final de la prueba reina.

MÉXICO 1970

México fue testigo de un hito histórico cuando Brasil conquistó su tercer título y pasó a quedarse en propiedad el prestigioso trofeo Jules Rimet. La Seleção, que derrotó 4-1 a Italia en la final, presentó un equipo plagado de estrellas: Pelé, Jairzinho, Tostão, Rivelino, Gerson, Carlos Alberto y Clodoaldo hicieron las delicias del público con su habilidad y su fútbol de ataque. En la final, celebrada en el estadio Azteca, la Canarinha pasó por encima de Italia con un 4-1 sin paliativos. El Brasil del 70′ siempre será considerado uno de los mejores equipos de la historia.

Copa Mundial de la FIFA
Pelé consagrándose como la gran figura de México 1970

ALEMANIA 1974

La Copa del Mundo de Alemania 1974 fue un torneo del «fútbol total», un escaparate para los formidables Johan Cruyff y Franz Beckenbauer, que acapararon los focos en ausencia de Pelé. Ambos lideraron a sus respectivas selecciones, Países Bajos y República Federal de Alemania, hasta la final que se disputó en Múnich el 7 de julio de 1974. Del mismo modo que había hecho 20 años antes contra los Magiares Mágicos de Ferenc Puskás, el combinado germano se alzó con el triunfo tras remontar un marcador adverso y ceñirse su segunda corona a expensas de los favoritos.

ARGENTINA 1978

Argentina, que perdió la final de la primera edición de la Copa Mundial de la FIFA, alcanzó la gloria ante su público 48 años después, propulsada por los goles de Mario Kempes, ganador de la Bota de Oro, y el fervor de su vehemente hinchada, cuya lluvia de papelitos azules y blancos —que se arremolinaban en los estadios de Buenos Aires y Rosario— dejó imágenes para el recuerdo.

En medio de las celebraciones de Argentina también hubo espacio para la compasión por Países Bajos, subcampeón por segundo Mundial consecutivo tras perder 3-1 en la final disputada en el Estadio Monumental. Después de que Dirk Nanninga igualara de cabeza el tanto inicial de Kempes en la primera mitad, el combinado neerlandés estuvo a punto de llevarse la victoria en los últimos segundos del tiempo reglamentario, pero el remate de Rob Rensenbrink se estrelló en el poste. El destino le hizo un guiño a Argentina, que conquistó el trofeo gracias a los goles de Kempes y Daniel Bertoni en la prórroga.

ESPAÑA 1982

Italia pasó la primera ronda gracias a la diferencia de goles y, más tarde, ganaría el torneo por tercera vez, tras vencer a una creativa selección brasileña en un sorprendente partido de la segunda fase.

Los continuos ataques de Zico, Sócrates, Falcao y Eder acabarían pasándole factura a Brasil, que perdió por 3-2 un encuentro en el que Paolo Rossi marcó los tres goles. Italia llegó a la final, en la que derrotó a Alemania Occidental por 3-1, y Rossi se proclamó máximo goleador, con seis tantos.

Después de un trabajoso inicio de campeonato, los italianos recuperaron su mejor nivel (gracias a su delantero estrella, Paolo Rossi, que estuvo mejor que nunca) y conquistaron su tercera Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, esta edición también se recuerda por dos encuentros que ya forman parte de los anales del fútbol: el Brasil-Italia y, sobre todo, la semifinal que enfrentó a Francia y Alemania Occidental.

Ninguna nación tuvo nunca tanto tiempo para preparar una Copa Mundial. La FIFA nombró a España país anfitrión de la XII Copa Mundial de la FIFA, en la que participarían 24 equipos en lugar de 16, como había sido el caso anteriormente.

La escuadra “azzurra”, que contaba con grandes estrellas, se impuso sin dificultades a Alemania Occidental en la final (3-1), gracias a otro gol de Paolo Rossi, dinamizador del equipo. Dino Zoff, de 40 años y capitán de la selección italiana, recibió el trofeo de manos del rey Juan Carlos de España. Italia se convirtió así, después de Brasil, en el segundo país que lograba tres Copas Mundiales.

MÉXICO 1986

La vuelta de la Copa Mundial a México en 1986 significó otro torneo histórico, coronado por un desenlace apasionante. Argentina, inspirada por un Diego Maradona sublime, voló hasta la final. Allí le esperaba la República Federal de Alemania, con ganas de resarcirse de su derrota en la instancia decisiva de España 1982.

Las 115 000 personas que se dieron cita en el Estadio Azteca vieron cómo los sudamericanos obtenían una ventaja de dos goles, pero el tenaz conjunto alemán demostró su experiencia y pospuso la celebración argentina con las dianas de Karl-Heinz Rummenigge y Rudi Voeller, que vieron portería con apenas siete minutos de diferencia en el tramo final del partido.

Cuando solo faltaban seis minutos para la conclusión, Maradona exhibió una vez más su genialidad y dio un pase perfecto en profundidad a Jorge Burruchaga, que desarboló la defensa germana y superó a Harald Schumacher con un remate raso. El triunfo por 3-2 otorgó a la Albiceleste su segundo título mundial y la gloria eterna a su inigualable dorsal 10.

Copa Mundial de la FIFA
Diego Maradona levantando la Copa de 1986

ITALIA 1990

Cuatro años después Alemania se tomaría la revancha contra Argentina, reeditando una final que se llevaría la Mannschaft , por la mínima (1-0), para proclamarse campeón del mundo por tercera vez en su historia. El solitario gol de Andreas Brehme sirvió para que, en el Olímpico de Roma, Alemania venciera nuevamente.

“Y bien, ¿qué ha señalado? ¡Ha señalado penal! ¡Ha señalado penal!”. Estas fueron las célebres palabras que pronunció por televisión el comentarista alemán Gerd Rubenbauer para describir la jugada que se produjo en el minuto 85 de la final de la Copa Mundial de la FIFA 1990 y que desencadenaron lágrimas de alegría en los hogares de todo el país. Rudi Voeller había sido derribado dentro del área y el árbitro mexicano Edgardo Codesal Mendez no dudó en señalar el punto fatídico, pese a las airadas protestas de los argentinos.

ESTADOS UNIDOS 1994

Una magnífica Copa Mundial de la FIFA, tan sólo empañada por la decepcionante final en la que se impuso Brasil por penales, tras empatar a cero con Italia. Hubo multitud de goles, emoción, drama y sorpresas. Bulgaria, que nunca había ganado un partido de la Copa Mundial de la FIFA de los 16 que había disputado, protagonizó la mayor sorpresa del torneo, al eliminar a Alemania camino de las semifinales.

El momento dramático se produjo cuando Diego Armando Maradona, el héroe de Argentina en 1986, dio positivo por consumo de drogas y fue expulsado de la competición. También hubo una tragedia, el asesinato del colombiano Andrés Escobar, días después de volver a su país, por marcar un gol en propia meta ante Estados Unidos.

La selección anfitriona hizo un buen papel, ya que llegó hasta la segunda ronda, donde cayó eliminada ante Brasil. Brasil fue el mejor equipo del torneo, y un meritorio campeón, aunque el modo en que se produjo su victoria final dejó a muchos algo decepcionados.

La final enfrentó a Brasil contra Italia, dos naciones que ya habían ganado tres veces la Copa Mundial de la FIFA. Sin embargo, lo que en teoría iba a ser el partido ideal resultó ser un encuentro áspero, físico y, en última instancia, decepcionante, que, por primera vez en la historia de la Copa Mundial de la FIFA, se resolvió en los penales.

Cuando Roberto Baggio, el salvador de Italia, se acercó al balón, sabía que tenía que marcar, pero su lanzamiento se marchó hacia lo alto del cielo azul de California. La selección de Brasil volvió a ser campeona, 24 años después de su último triunfo, y se convirtió, además, en la primera que ganaba cuatro veces la Copa Mundial de la FIFA.

FRANCIA 1998

La XVI Copa Mundial de la FIFA fue la mayor de la historia: en ella participaron 32 equipos que disputaron 64 encuentros. Los ocho grupos, de cuatro selecciones cada uno, fueron repartidos por toda Francia, entre los diez estadios nuevos o remodelados. El partido inaugural y la final se disputaron en el espléndido Estadio de Francia, de reciente construcción, situado en Saint-Denis, al norte de París.

La participación de 32 países suponía treinta puestos de clasificación disponibles, lo que dio más oportunidades a equipos africanos y asiáticos. Los grupos de cuatro equipos también reflejaron la distribución geográfica, ya que todos ellos, excepto uno, contaban con dos selecciones europeas, una americana y otra africana o asiática.

El 12 de julio, “llegó el día de la gloria”, si tomamos prestada una línea de La Marsellesa, el himno nacional francés. Con un gol de cabeza en el minuto 27 y otro en el tiempo añadido de la primera mitad, el mediapunta Zinedine Zidane asestó a sus rivales brasileños dos golpes de los que ya no se recuperarían. A pesar de quedarse con diez hombres tras la expulsión de Marcel Desailly en el minuto 68, la fortaleza francesa no sólo resistió la acometida final de Brasil, sino que incluso marcó otro tanto, tras un contragolpe de Emmanuel Petit en el último minuto.

El pitido final del colegiado marroquí Belqola, el primer africano que arbitraba una final de la Copa Mundial de la FIFA, fue la señal para que todo el país diera rienda suelta a un éxtasis de júbilo. Tan sólo en los Campos Elíseos se dieron cita más de un millón de personas, que celebraron el triunfo bailando toda la noche.

COREA DEL SUR Y JAPON 2002

El primer Mundial disputado en suelo asiático dejó campeón a Brasil, nuevamente venciendo a Alemania (2-0) el combinado que mas finales ha disputado en la historia de los Mundiales. Ronaldo, que fue triste protagonista en la final de 1998, se desquitaría con un doblete que valdría para que la Canarinha se convirtiera en pentacampeona en el estadio de Yokohama.

Brasil había sufrido la peor fase de clasificación de su historia, y Luiz Felipe Scolari había hecho oídos sordos al clamor que pedía repescar a Romário. Sin embargo, el seleccionador brasileño decidió apostar por un delantero que apenas había tocado el balón en dos años y medio. Muy pocos imaginaban que las cuatro estrellas que lucía Brasil en el pecho acabarían siendo cinco en la 17.ª edición de la Copa Mundial de la FIFA, pero eso fue precisamente lo que ocurrió en el país del sol naciente.

ALEMANIA 2006

Alemania albergaría cuatro años después un Mundial que quedaría marcado por dos hechos: la victoria de Italia y la retirada internacional de Zinedine Zidane, que sería expulsado en la final tras propinar un cabezazo a Marco Materazzi. La Nazionale sería tetracampeona del mundo tras imponerse a les Bleus en la tanda de penaltis.

Al recordar la Copa Mundial de la FIFA 2006, una de las muchas imágenes inolvidables que se vienen a la cabeza es la del italiano Fabio Cannavaro, Il Capitano, levantando con orgullo el trofeo en el Estadio Olímpico de Berlín. Tras una final repleta de acción, emoción y dramatismo, los Azzurri le ganaron la partida a Francia en la tanda de penales y sumaron la cuarta estrella a su escudo.

Copa Mundial de la FIFA
Cannavaro como emblema de la Italia campeona del 2006

SUDÁFRICA 2010

Esta ha sido la primera Copa Mundial de la FIFA de África, y perdurará en el recuerdo tanto por el espíritu y las sonrisas de los organizadores como por el triunfo de una selección española que coronó nuevas cumbres al convertirse, gracias a un gol de Andrés Iniesta en el minuto 116 de su partido ante Holanda, en el octavo país que conquista el título más codiciado del deporte rey.

La victoria de España en la magnífica “calabaza” del Soccer City supuso el colofón a 31 días de fútbol: 64 encuentros en nueve sedes, en los que actuaron 599 jugadores de 32 equipos y se marcaron 145 goles en total. Los hombres de Vicente del Bosque acabaron alzando el trofeo, pero el otro gran titular del certamen fue el éxito de Sudáfrica: una exhibición de determinación y orgullo de la nación del arco iris, que trasladó un mensaje de esperanza a un continente entero.

Sudáfrica 2010 fue una copa que deparó numerosas sorpresas, y España supo sobreponerse a las suyas (una derrota inicial ante Suiza) para ganar sus otros seis partidos, los cuatro últimos por idéntico tanteo, 1-0. Aunque ningún equipo ha sido campeón de la Copa Mundial de la FIFA con menos goles a favor que los españoles (ocho), su fútbol cautivó a los espectadores: sobre todo, los geniales pases de Xavi e Iniesta, los tantos de David Villa, máximo realizador de la prueba, y las paradas de Iker Casillas, cuyas providenciales intervenciones en dos mano a mano ante Arjen Robben durante la final demostraron que su Guante de Oro al mejor portero fue sobradamente merecido.

BRASIL 2014

Desde un principio, esta Copa Mundial de la FIFA prometía ser especial. Al ser albergada por un país que ha llegado a representar lo mejor del fútbol, la 20ª edición de la máxima competición del deporte rey no podía ser como las demás. Y efectivamente, no defraudó a nadie. El Mundial de Brasil 2014 resultó extraordinario en muy diversos aspectos, con estadios abarrotados y un público apasionado que tuvo el placer de asistir a choques emocionantes, sorpresas y una cifra récord de goles.

Ese público presenció también cómo Alemania recuperaba a lo grande la copa que había ganado tres veces anteriormente y, de paso, se convertía en la primera selección europea que conseguía triunfar en América. El combinado de Joachim Loew fue un digno y sensacional campeón, aunque, por tercer Mundial seguido, hizo falta una prórroga para decidir la final, con Mario Goetze asumiendo esta vez el papel de héroe que había desempeñado Andrés Iniesta en 2010.

RUSIA 2018

La Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 fue vibrante de principio a fin. La 21ª edición de la cita mundialista deparó, además, innumerables momentos que perdurarán en la memoria colectiva de todos los amantes del deporte rey. Desde Kaliningrado hasta Ekaterimburgo, de San Petersburgo a Sochi: todo fueron sonrisas y festejos por parte de los millones de aficionados que disfrutaron en armonía de lo que fue un auténtico festival de fútbol. Y también hubo goles a montones: el primer y único empate a cero en Rusia 2018 llegó en el partido 37, más tarde que en ninguna otra edición del certamen.  

Francia se proclamó campeona por segunda vez en su historia –tras su primer entorchado como anfitriona en 1998– al derrotar por 4-2 a Croacia en una de las finales más apasionantes que se han dado en una fase final mundialista. A sus 19 años, Kylian Mbappé se convirtió en apenas el segundo futbolista menor de 20 años en marcar un gol en la final de un Mundial, siguiendo así los pasos de Pelé, que vio puerta con 17 años en Suecia 1958. Las dianas y el buen rendimiento del centrocampista Paul Pogba y del delantero Antoine Griezmann también fueron cruciales para que los Bleus volviesen a ser campeones mundiales.

QATAR 2022

Será la primera edición de la Copa del Mundo que se realice en el otoño correspondiente al hemisferio norte. El balón comenzará a rodar el 21 de noviembre y el 18 de diciembre conocermos al campeón.

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