El Arzobispo Jorge García Cuerva: “San Cayetano No Pide Afiliación Política, Es el Santo de Todos”
Lucas Schaerer
El arzobispo porteño, Jorge Ignacio García Cuerva, afirmó en una entrevista con C5N que “el trabajo es el gran ordenador de la vida sociedad” y exhortó a “no bajar los brazos, no resignarnos a que los argentinos debemos vivir mal”. Durante la ceremonia, el arzobispo describió la situación social como “muy difícil”.
Parado en la avenida Rivadavia, rodeado de banderas del sindicato de la economía popular (UTEP), del grupo de laicos Misioneros de Francisco y dirigentes sindicales, García Cuerva declaró: “Vamos a bendecir todas las herramientas de trabajo, pero empezando por las manos. Son nuestras primeras herramientas de trabajo”.
El clérigo envió un mensaje claro, político pero no partidario, resaltando que “todos tenemos el compromiso de construir un país más justo, mejor, para todos. San Cayetano es el patrono de todos, del pan y el trabajo. Está en las entrañas más profundas del pueblo argentino. No es un santo de un partido político o un sector social. San Cayetano no le pregunta a nadie a quién vota. Al igual que la peregrinación a Luján, convoca a todo el pueblo”.
Minutos antes de la bendición a los trabajadores, en la previa a su movilización y acto en Plaza de Mayo, García Cuerva habló con C5N, reiterando la necesidad de “no bajar los brazos” y seguir adelante, subrayando que “el trabajo es el gran ordenador de la vida sociedad” según la doctrina social de la Iglesia, junto a una educación de calidad para los sectores más humildes.
A las 8:30, el obispo villero y vicario general, Gustavo Carrara, inició la prédica con el Evangelio del día. El buen samaritano fue el eje, enfatizando la mano amiga que asiste al caído. Carrara dio paso al pastor evangélico, Diego Mendieta, quien habló del “sistema injusto e inhumano que trata de romper los lazos de solidaridad del pueblo” y pidió la bendición de paz, pan y trabajo para todos.
Finalmente, García Cuerva bendijo a los trabajadores y sus herramientas de trabajo, como ollas populares, rastrillos, palas y pelotas de fútbol, reiterando su mensaje de unidad entre todos pese a las diferencias ideológicas o partidarias. “San Cayetano no es el santo de un sector social o político”, subrayó.
El agua bendita impactó en la cabeza y el pecho de una decena de militantes, dirigentes sindicales, creyentes y cooperativistas que se dirigieron por la avenida Rivadavia hacia Plaza de Mayo, donde a partir de las 13 horas realizarán un acto contra las medidas de ajuste económico del gobierno nacional.