Con la térmica helada y el aliento que sale como vapor, muchos se preguntan: ¿se puede hacer ejercicio cuando hace tanto frío? La respuesta es sí, pero no como si nada. Caminar, correr, hacer abdominales o entrenar fuerza: todo cambia con el termómetro. En esta nota, las recomendaciones para entrenadores, amateurs, deportistas pro y también para los gorditos valientes que no aflojan ni con diabetes ni con el viento sur.
Cuando el cuerpo tiembla, ¿se puede entrenar?
Buenos Aires, 6 grados térmicos, viento del sudeste y sol que apenas entibia. A esa hora en la que los gatos buscan el rayito y los runners más valientes ya están transpirando con doble capa, surge la gran pregunta: ¿es bueno o malo entrenar cuando hace tanto frío?
La ciencia deportiva es clara: el frío no es un enemigo, pero hay que respetarlo. No se entrena igual a 6°C que a 18°C, sobre todo si hay humedad o viento. El cuerpo necesita más tiempo para entrar en calor, y los errores pueden pagarse con lesiones.
¿Caminar o correr con esta térmica?
Caminar: Apto para todos, incluso diabéticos o personas con sobrepeso. Lo ideal: caminar al sol, por veredas secas y con ropa térmica. Lo importante es arrancar de menos a más y no hacerlo con hambre.
Correr: Si el cuerpo está adaptado y hay experiencia previa, se puede correr incluso con 6°C. Pero nunca en ayunas, y siempre con entrada en calor prolongada: movilidad articular, activaciones suaves y un trote inicial más lento. Evitar superficies resbaladizas y priorizar circuitos al sol.
¿Flexiones, abdominales o ejercicios de fuerza?
Los ejercicios de piso, como abdominales o planchas, mejor evitarlos a la sombra o sobre superficies frías. El contacto con el suelo gélido enfría la musculatura y puede aumentar el riesgo de contracturas. Si vas a hacer ejercicios de fuerza, que sea bajo el sol o con colchoneta térmica.
Los entrenadores profesionales lo saben: el frío exige adaptaciones. Para los amateurs, el error común es “hacer lo de siempre”, pero con abrigo. Mal ahí. Hay que ajustar intensidades, postergar los trabajos más explosivos y priorizar lo aeróbico, al sol y en movimiento continuo.
Para los gorditos, para los diabéticos, para todos
La actividad física es clave para controlar la glucemia, mejorar la circulación y mantener el ánimo. Pero a bajas temperaturas, los extremos deben cuidarse más:
- Usar calzado térmico y antideslizante.
- Evitar la ropa que acumula humedad (como algodón) y preferir materiales técnicos.
- Llevar siempre agua, aunque no parezca que transpirásemos.
- Chequeo médico al día: si sos diabético, hipertenso o tenés sobrepeso, el frío puede alterar cómo responde tu cuerpo al esfuerzo.
Tips porteños para entrenar en invierno
- Entrenar entre las 10 y las 16 hs, aprovechando el sol.
- Hacer calentamiento largo (mínimo 10 minutos de movilidad).
- Respirar por la nariz, en lo posible, para calentar el aire que entra.
- Cortar si sentís dolor en el pecho, mareo o entumecimiento.
- Si entrenás en grupo, buscá alguien que te motive pero no te exija de más.
¿Y vos, te animás a salir cuando hay 6 grados?
Porque el frío no es excusa. La voluntad entrena. El cuerpo, agradece. ¿Sos de los que esperan al verano o salís igual con gorro y bufanda? ¿Qué tipo de ejercicio te resulta más llevadero con la térmica baja? ¿Sos de los que se sienten vivos corriendo con las mejillas heladas o preferís la calidez del sillón y Netflix?
Contanos tu experiencia o mandanos una foto entrenando al rayo de sol invernal.