Desde el DNU, la oferta aumentó un 190%. Conocé cuáles son los más buscados, dónde encontrarlos y los métodos de ajuste en los nuevos contratos.
En la vasta llanura de cemento porteña, el decreto de necesidad y urgencia (DNU) que derogó la Ley de Alquileres causó un cimbronazo en el mercado inmobiliario de Buenos Aires. La oferta de departamentos en locación creció exponencialmente, marcando un retorno masivo de los propietarios al alquiler tradicional. Según datos relevados por Palermo Online Noticias, ya se cuentan más de 16.000 unidades disponibles, señalando un cambio sustancial en la dinámica de la oferta.
La proliferación de departamentos de tres ambientes, aquellos predilectos por las familias medianas, muestra un incremento del 190% desde fin del año pasado. Aun así, los precios continúan siendo elevados, con los más accesibles promediando los $500.000 mensuales. Este monto representa un desafío para el bolsillo de los inquilinos, quienes se ven en la necesidad de ajustar su presupuesto para hacer frente a estos costos.
Estos hogares de tres habitaciones, fundamentales para familias con uno o dos hijos, o para quienes necesitan un espacio adicional para el teletrabajo, han visto cómo la demanda no deja de crecer. Gonzalo Villanustre, CEO de Argenprop, destacó que “la demanda sigue en ascenso, impulsada por familias y profesionales que requieren más ambientes”.
En barrios antes olvidados como Constitución, Parque Patricios, Agronomía, Villa Santa Rita y Mataderos, ahora abunda la oferta de estos departamentos, reflejando un cambio radical respecto a hace ocho meses, cuando escaseaban las unidades disponibles.
A medida que la oferta aumenta, los precios tienden a estabilizarse, aunque la inflación persiste como una sombra que sigue elevando los costos. Villanustre explicó que “en junio se observó un incremento mensual del 2 al 3% en los precios de alquiler, aunque este aumento es menor comparado con las fuertes subas hasta febrero último”.
En términos de demanda, los alquileres de tres ambientes en la Capital Federal han fluctuado con la implementación del DNU, llevando a una baja real del 20% en los precios. María Franco, directora de Operaciones de Mudafy, sostuvo que “los factores que afectan la demanda incluyen la derogación de la Ley de Alquileres, que ha cambiado las condiciones de los contratos y la forma de calcular los incrementos, favoreciendo ajustes más frecuentes y alineados con la inflación”.
Entre los barrios más caros para alquilar, Puerto Madero lidera con precios que superan los u$s1.500 mensuales. Otros barrios exclusivos como Palermo Chico, Recoleta, Belgrano y Las Cañitas también presentan altos costos debido a factores como ubicación, infraestructura, servicios, y prestigio histórico. Estos factores, según informantes del sector, son cruciales para determinar los altos costos de alquiler.
Contrariamente, los barrios con alquileres más accesibles, como Lugano, se caracterizan por una oferta diversa y menos demandada, infraestructuras menos modernas y una conectividad aceptable que no sacrifica la proximidad a servicios esenciales.
El impacto de las fluctuaciones del dólar y las nuevas líneas de crédito hipotecario también juegan un rol crucial en el mercado. La desregulación y el incremento de la oferta han llevado a un ajuste de precios en zonas de alta densidad como Palermo y Recoleta, intensificando la competencia entre propietarios.
Finalmente, las proyecciones indican que los precios de alquiler en Buenos Aires podrían seguir ajustándose a la baja o estabilizarse, dependiendo de la inflación y la oferta de nuevas propiedades. La desregulación y los créditos hipotecarios UVA son factores que mantendrán la tendencia actual, señaló Franco.