Cómo mejorar la calidad del sueño: consejos prácticos
Resumen: Mantener un horario fijo para dormir, evitar actividades estimulantes antes de acostarse y crear un ambiente adecuado son claves para mejorar la calidad del sueño. La higiene del sueño es fundamental para un descanso reparador.
En este rinconcito de Palermo, donde la noche se enreda con las historias de Borges y los versos de Hernández, se hace menester hablar del descanso. Porque, querido lector, en esta milonga cotidiana, dormir bien es crucial.
Establecer un horario fijo: Cuentan los sabios que mantener una rutina consistente al acostarse y levantarse regula el reloj biológico, evitando que Morfeo nos juegue malas pasadas.
Tiempo en la cama: Si pasados 30 minutos en la cama, el sueño se niega a visitarte, mejor cambiar de ambiente. Leer una revista o cualquier actividad que no demande mucha energía puede ser el remedio. Solo vuelve a la cama cuando el sueño te llame, así la asocias con el descanso y no con la vigilia.
Evitar la siesta: A veces, una siestita después de comer es tentadora, pero no debe durar más de 30 minutos, para no robarle horas al sueño nocturno.
Tiempo después de la cena: No es sabio acostarse antes de que pasen dos horas desde la cena. Además, un menú liviano evita que el sueño sea alterado por una digestión pesada.
Actividades en la cama: Ver televisión, escuchar la radio, comer, hablar por teléfono o discutir en la cama es mejor evitarlas. El cerebro debe asociar este rincón solo con el descanso.
Ejercicio suave: Pasear al menos una hora al día, preferentemente por la tarde, y evitar ejercicios vigorosos tres horas antes de dormir, pues activan el sistema nervioso y alejan la somnolencia.
Rutina nocturna: Antes de rendirse a los brazos de Morfeo, es útil tener una rutina. Lavarse los dientes, ponerse el pijama, preparar la ropa del día siguiente e incorporar ejercicios de relajación son actos que predisponen al descanso.
Baño relajante: Un baño tibio tiene efectos casi mágicos, relajando el cuerpo y facilitando el sueño.
Evitar estimulantes: Las bebidas con cafeína, el alcohol y el tabaco no son amigos del buen dormir. Mejor evitarlos, especialmente al caer la tarde.
Ambiente del dormitorio: Mantener el dormitorio a una temperatura agradable y con niveles mínimos de luz y ruido es fundamental. No tomar líquidos en exceso al final de la tarde evita interrupciones nocturnas para ir al baño.
En este tango de la vida, donde cada día es un compás nuevo, el buen dormir es el estribillo constante. Si Usted quiere participar en este debate, envíe un mail a info@palermonline.com.ar.
Palermo Online Noticias
https://palermonline.com.ar/