Coco Gauff es la nueva reina de Roland Garros

Coco Gauff es la nueva reina de Roland Garros: le dio vuelta una final épica a la número uno y conquistó el polvo de ladrillo con 21 años

En una tarde parisina que quedará grabada en la historia grande del tenis femenino, la joven estadounidense Coco Gauff rugió con fuerza y le arrebató la corona a Aryna Sabalenka en tres sets de alto voltaje emocional: 6(5)-7(7); 6-2 y 6-4. Una remontada que tuvo todo: temple, táctica y talento.

París se rindió ante una nueva emperatriz. En la Catedral roja del tenis, sobre la tierra sagrada de Roland Garros, Coco Gauff escribió su nombre con la tinta indeleble del coraje. Le ganó a la número uno del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka, en una final de película que cambió el rumbo del circuito femenino.

El primer set fue una batalla de nervios. Sabalenka, demoledora desde el fondo de la cancha, logró imponer su juego en los momentos calientes. Se llevó el tie-break por 7-6 (7-5) y parecía encaminarse hacia su primer título en París. Pero Gauff no vino a jugar un papel secundario: vino a hacer historia.

En el segundo set, la de Florida ajustó tuercas y le cambió el ritmo al partido. Metió primeros saques como si fueran martillazos, corrió cada bola como si fuera la última y quebró mentalmente a una Sabalenka que empezó a dudar. El 6-2 fue una declaración de guerra.

Y en el tercero… la épica. Con el marcador 4-4, y el corazón latiendo en la garganta, Gauff aprovechó una doble falta de su rival y quebró en el momento justo. En el siguiente game, con el estadio Philippe Chatrier vibrando, cerró el partido con un revés cruzado que explotó como una sentencia. Lágrimas, puño al cielo, y el grito contenido de quien sabe que ese instante será recordado para siempre.

Es su segundo Grand Slam (tras el US Open 2023), pero este pesa distinto. Porque fue en polvo de ladrillo. Porque fue ante la N°1 del mundo. Y porque, a los 21 años, Coco ya juega como una veterana y emociona como una leyenda que apenas empieza a escribirse.

Ahora es la N°2 del mundo. Y aunque los números importan, lo que verdaderamente cuenta es que el tenis femenino tiene nueva reina. París tiene nueva musa. Y la historia, nueva protagonista.

Y vos, lector porteño y palermitano, ¿te emociona esta nueva generación que viene con la raqueta cargada de futuro? ¿Quién será la próxima gran campeona? El polvo de ladrillo ya tiene nombre propio. Se llama Coco.