Jorge Macri y la ineficacia de los controles de tránsito en la ciudad

La percepción de la comunidad es clara: los controles de tránsito en la ciudad, bajo la gestión de Jorge Macri, no están cumpliendo con su objetivo de garantizar la seguridad vial. Es imperativo que las autoridades revisen y ajusten sus estrategias, atendiendo las preocupaciones y sugerencias de los ciudadanos.

Viernes de Accidentes y Heridos en el AMBA: La Ciudad de Buenos Aires, una Pista de Autitos Chocadores

La mañana del viernes comenzó con diversos accidentes y heridos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se registraron tres siniestros viales en Villa Luro, Costanera y Avellaneda. Los incidentes reavivan las preguntas sobre la falta de controles efectivos por parte del gobierno.

El primer accidente ocurrió en el cruce de las calles Bacacay y César Díaz, Villa Luro, cuando el conductor de una camioneta negra chocó contra un poste de luz. A pesar de que pasaron varias horas, el vehículo sigue en el lugar.

El siguiente incidente se registró en Avenida Belgrano y Güemes, Avellaneda, donde delincuentes chocaron tras una persecución policial. Como resultado, cuatro ladrones fueron detenidos y se desplegó un amplio operativo en la zona, por lo que se solicita evitar circular por allí.

El último siniestro sucedió entre las avenidas Costanera y Sarmiento, cuando un auto que venía de contramano se cruzó de carril y colisionó de frente con otro vehículo. El personal del SAME atendió a dos heridos, y la Policía de la Ciudad implementó un corte parcial en la zona debido al operativo.

Estos hechos no solo resaltan la problemática de la imprudencia al volante, sino también la necesidad urgente de controles más rigurosos y efectivos para prevenir accidentes y garantizar la seguridad vial en la ciudad.


Los porteños denuncian la falta de eficacia en los controles de tránsito implementados por Jorge Macri. La comunidad percibe que los operativos de alcoholemia se realizan en lugares donde no hay conductores ebrios, dejando desprotegidas las zonas más conflictivas.


Los porteños denuncian la falta de eficacia en los controles de tránsito implementados por Jorge Macri. La comunidad percibe que los operativos de alcoholemia se realizan en lugares donde no hay conductores ebrios, dejando desprotegidas las zonas más conflictivas.

En los últimos meses, la administración de Jorge Macri ha sido objeto de crecientes críticas por parte de los vecinos de Buenos Aires, quienes aseguran que los controles de tránsito no se están llevando a cabo de manera eficiente. Según numerosos testimonios, los operativos de alcoholemia parecen situarse en lugares estratégicos pero poco efectivos, dejando de lado las áreas donde realmente se concentra la problemática de los conductores alcoholizados.

Recursos limitados y estrategia de control cuestionable

Las fuerzas de seguridad y los organismos encargados de estos controles a menudo se enfrentan a recursos limitados, lo que dificulta la implementación de operativos más amplios y frecuentes. Sin embargo, los vecinos se quejan de que los esfuerzos no están siendo dirigidos adecuadamente. “Nos ponen controles en la esquina donde nunca pasa nada, y en las zonas donde los borrachos hacen estragos, ni un solo policía”, comenta un vecino de Palermo.

Datos y estadísticas, una mirada crítica

Las autoridades suelen basar la ubicación de los controles en datos y estadísticas sobre accidentes y violaciones de tránsito anteriores. No obstante, este método ha sido criticado por no reflejar la realidad actual y dinámica de la ciudad. “Es como si manejaran con mapas viejos. Las cosas cambian y los controles deberían cambiar también”, expresa otro vecino de Palermo.

Imprevisibilidad y coordinación deficiente

Para que los controles de alcoholemia sean efectivos, deben ser impredecibles. Pero la percepción de los ciudadanos es que siempre se realizan en los mismos lugares y horarios, lo que permite a los conductores evitar estos puntos. Además, la falta de coordinación entre diferentes jurisdicciones y organismos resulta en una aplicación desigual y a menudo ineficaz de los controles.

Desafíos legales y sociales

Las autoridades también enfrentan desafíos legales y sociales al intentar implementar estos controles. La resistencia de la comunidad y la necesidad de cumplir con regulaciones específicas limitan su capacidad de actuar de manera más contundente y efectiva.